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La Ciudad Real (Royal City en las versiones inglesas) es una ciudad mencionada en los Datos de Bryyo.

Historia[]

Antes de la llegada del Leviatán[]

Muy poco se conoce acerca de este lugar, se cree que era la antigua capital de los Reptilicus, antes de que la guerra estallara en Bryyo. Se sabe también que se dio aquí una celebración en honor a un personaje llamado Bryyus I, conocido como el Liberador; también fue en esta ciudad donde comenzó la guerra entre los Señores de la Ciencia y los Primordiales, a causa del primer Señor de la Ciencia, Sfimas.

Eventos de Metroid Prime 3: Corruption[]

Posibles ruinas de la Ciudad Real.

Posibles ruinas de la Ciudad Real.

La Ciudad Real, además de ser mencionada en documentos, no aparece físicamente en el juego. Se cree que durante el tiempo de Samus en Bryyo, la ciudad ya se encontraba en ruinas o abandonada, ya sea por la guerra o por el Leviatán que impactó en el planeta. 

Existe otra posibilidad, que la Ciudad Real sea la primera zona de Bryyo que Samus visita, ya que contiene muchas ruinas y Golems, pero nunca se refiere a esta zona como Ciudad Real.

Banco de Datos[]



Edad Dorada

Entrada del Banco de Datos
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Datos de Bryyo traducidos. Entrada: (Edad Dorada). Estado: transferido al Banco de Datos. Visita ahora el pasado, admira la Pax Bryyonis. ¡Nuestra edad de oro! Cuando vivíamos en un paraíso sin igual. ¡Escucha los vitores del pueblo! Llenan de alegría las calles de la Ciudad Real cuando rinden tributo a Bryyus I, el Liberador. Contempla el lanzamiento de la primera nave estelar aquel día, sé testigo del ascenso de la ciencia, de un nuevo Bryyo. El principio de nuestro fin.



Edad del Cisma

Entrada del Banco de Datos
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Datos de Bryyo traducidos. Entrada: (Edad del Cisma). Estado: transferidos al Banco de Datos. Con el tiempo, la ciencia dejó de ser suficiente para aquellos que mantenían las viejas costumbres en sus corazones. A pesar de que los Chozo aconsejaron mantener un equilibrio entre lo moderno y lo antiguo, los Señores de la Ciencia ignoramos sus advertencias. Continuamos con nuestros estudios haciendo caso omiso de los más tradicionalistas y su malestar. Hasta que llegó el día en el que Sfimas, primer Señor de la Ciencia, condenó a los Primarios y sus tradiciones en el corazón de la Ciudad Real. Fue la gota que colmó el vaso, la Edad de la Ciencia tocó a su fin. Había llegado la Edad del Cisma.